¿Cómo ser un viajero responsable?

¿Y si fuésemos conscientes de que cada pequeño gesto por más insignificante que fuera, mientras viajamos, puede marcar una revolución? Puede marcar el cambio y un impacto. Que si lo hacemos de manera continua y visual generamos replica en otras personas y mantenemos un ambiente en armonía. ¿Te lo has cuestionado alguna vez?

Viajar de forma responsable, no es un sinónimo de baja calidad y picadas de mosquitos. Viajar de manera responsable, es apoyar el emprendimiento local, no desestabilizar la economía del destino que visitas y apreciar y respetar el sitio a descubrir.

Es  contribuir a la conservación, protección y regeneración de los ecosistemas acuáticos y terrestres del terreno.

Es compartir y aprender sobre tu comunidad de acogida, respetando sus valores y tradiciones. Degustando así,  la gastronomía y tolerar las diversas culturas y formas de vida.

En sí, el practicar el turismo responsable, es un estilo de “viaje” que no debería ser por elección, deberíamos llevarlo cual bicho viajero nos impulsa a pisar nuevas tierras.  Quizá no siempre se pueda, pero cada granito de arena cuenta, y si lo sumamos entre todos, se puede conseguir.

INFÓRMATE BIEN

Elije operadores y experiencias turísticas que cuenten con las políticas medioambientales y tengan proyectos comunitarios en el lugar visitado. Asegúrese de formar parte de una experiencia la cual no perjudique a los animales en peligro de extinción ni denigre a las comunidades y grupos autóctonos del lugar.

No compres artículos falsificados. Apoyar al talento local y contribuye e impulsa su economía. Incentivemos el  recurso humano creativo, y fomentemos el trabajando digno, que como todos, lo buscamos,  para tener un estilo de vida mejor. De igual modo, procura siempre tratar de manera respetuosa a todos los trabajadores y locales del destino al que viajas como los de tu propia comunidad.

Ser un viajero responsable es ser responsable antes, durante y después de tu viaje. Es no verlo como un periodo o un estado de ánimo. Es hacerlo parte de nosotros, como un hábito que se extienda cual epidemia por el mundo.

Disfrutemos lo que el planeta tiene para darnos, tratemos la tierra como nos gustaría ser tratados. Cuida el sitio que visitas como si fuera tu hogar. Porque al final, todos vivimos en este mismo mundo. Todos respiramos el mismo aire, y todos al final somos uno.

Si quieres contribuir con el desarrollo y beneficio local de las comunidades y rincones de Catalunya  te invitamos a participar de nuestras experiencias "Feel by Doing"

Judit Esteban